Y esto es el principio

Actualente la escisión de la izquierda es un hecho, así como su manipulación por parte de la derecha que controla prácticamente la totalidad de los medios. No hay noticias en los periódicos sobre el estado actual del Camarada Arenas, no hay información sobre la represión ejercida contra la manifestación antifascista convocada ayer, día del trabajo, y son cientos los ejemplos que podría poner al respecto. Porque les damos igual, y porque eso se tiene que acabar.NO SOMOS CIFRAS.

   No creo que nadie llegue a leer esto, pero a pesar de todo yo hablaré. Estoy cansada, cansada y enfadada de que se nos tome tanto a los jovenes como al resto de residentes en el Estado Español (hablar de españoles es otra discusión) como simples marionetas a las que manipular. Los medios de desinformación están corruptos, así como la educación próximamente privatizada. Nos pasan todo a través del filtro ideológico (y en este caso me da igual el signo) y a los tres o cuatro que se atreven a alzar la voz se encuentran con que todo el respaldo que se les otorgó en la cafetería, el bar, o los pasillos,ha desaparecido. Hablar es fácil; es más, yo ahora mismo lo estoy haciendo, y no estoy representando ningún riesgo para nadie, ni siquiera para mí. Pero lo que sí que estoy haciendo es mostrar de forma pública ésta, mi opinión, que defiendo mediante otros métodos. A medida que voy abriendo los ojos me doy cuenta de que no estoy sola, que son ya muchos los que, antes que yo, han clamado y proclamado, y se han alzado en contra de la supeditación y la alienación del individuo. El problema que sí que veo es nuestra incapacidad de organizarnos. Todos queremos mostrar que nuestras ideas son de verdad y no de cartón, como las que defendían los de los bares, las cafeterías y los pasillos. Ahora bien, ¿quién es el enemigo aquí? La respuesta la conocemos; pues unamos fuerzas, derroquemos al sistema corrupto y manipulado que nos controla y proclamemos el estado del bienestar, la desprivatización de los medios de producción y la creación de una sociedad libre e igual. Me da igual el socialismo (y me refiero al de verdad), el comunismo o el anarquismo, así como todas sus ramas ideológicas. Aunque es cierto que no tienen nada que ver nada unos con otros, el objetivo esencial es el mismo: una sociedad libre y justa. La derecha siempre ha estado unida en su objetivo, y ése ha sido el secreto fundamental de su éxito. Ahora es nuestro turno. Y que nadie se atreva a hablar de utopía.

Nota informativa:

Mientras los medios de información no hagan honor a su nombre, y mientras la corrupción social y política sean la principal seña de identidad del Estado Español, creo en la expresión libre de ideas y pensamientos, así como en la obligación individual de defenderlos. Esto no es un idearium de corte político ni religioso; es una opinión, y animo a comentarla y refutarla. No somos la voz del pueblo, pero sí somos el pueblo.